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CONVERSACIÓN CON
NICOLE HOLOFCENER

P: AMIGOS CON DINERO es una película muy directa y honesta sobre mujeres
maduras que abordan asuntos como la intimidad, la amistad y la auto
valía. ¿Qué te inspiró a explorar estos asuntos por medio de esta serie
tan particular de personajes?
Nicole Holofcener: me impactó la manera en que el dinero se entromete en
las relaciones, cuántos problemas y conversaciones crea. Ésa fue la
parte que me inspiró en un principio, pero no creo que la película hable
sólo de dinero… sino que enfocar el tema de esa manera me permitió
hacerme preguntas sobre estos personajes que normalmente no me haría.
Todo el mundo, sin importar sus antecedentes, tiene sentimientos así de
poderosos sobre el dinero y cómo debería gastarlo. Yo quería encontrar
una manera de hacer que ese fenómeno se colocara contra el telón de
fondo de las amistades duraderas. Cuando la gente ha tenido una amistad
por mucho tiempo, pasan por diferentes etapas de la vida juntos. Y
cuando estás en los cuarenta medios, se supone que estás en donde
quieres estar, tienes la carrera por la que trabajaste, los hijos que
quisiste tener y el dinero que has ganado. Pero, ¿qué sucede si no todos
logran estas metas al mismo tiempo? ¿Qué tal si alguien se vuelve
inmensamente rico y su mejor amigo está en bancarrota? ¿Qué pasa si
todos tus amigos y amigas están casados y tú todavía andas en relaciones
ridículas e inmaduras? Este tipo de preguntas me hicieron querer
explorar los temas de esta película.
P: Lo que es particularmente impactante es que tienes cuatro actrices
excelentes y están casi siempre en situaciones de poco glamur; parece
que no usan maquillaje, y la ubicación de las escenas, como cuando van
de compras, conduciendo el auto o tomando un café, son deliberadamente
ordinarias. ¿Por qué elegiste interpretar a estas mujeres de manera tan
realista?
Nicole Holofcener: para mí, los personajes son muy reales, algunos de
ellos basados, de algún modo, en gente muy real que yo conozco.
Francamente, la gente que conozco no usa mucho maquillaje, no corre con
zapatos de tacón alto ni usa ropa sexy. Podemos ponernos un poco de
maquilaje en la mañana, pero para el mediodía ya se esfumó. Ésa es justo
la apariencia que quería que tuvieran estas mujeres, una apariencia que
reconozco y con la que me puedo relacionar. Afortunadamente los actores
entendieron a la perfección y por lo general incluso la prefirieron.
Repecto a las locaciones, de nuevo, mis amigas y yo no vamos a almorzar
a Shutters, entonces ni siquiera se me ocurrió cuando estaba escribiendo
el guión que las locaciones deberían ser glamorosas.
P: Frances interpreta a Jane, una exitosa diseñadora de moda, casada con
un hombre un poco afeminado pero adorable, Aaron (Simon McBurney).
Durante el curso de la película, ella deja de lavarse el cabello y tiene
algunas transformaciones muy públicas, incluyendo una dolorosamente
simpática discusión con alguien que se le mete en la fila en la tienda
de Old Navy. ¿Cuánto de la conducta de Jane crees que se deba a un
intento deliberado por mantener el control de su vida y cuánto al hecho
de que está empezando a perder el control?
Nicole Holofcener: creo que mientras más confrontamos nuestra moral (y
nos damos cuenta de que no tenemos control sobre ella), más tratamos de
controlar las cosas ordinarias y menos esenciales de nuestra vida.
Cuando vemos que no podemos controlar tampoco la mayoría de esas cosas,
empezamos a rendirnos ante las limitaciones de la vida. Jane está en el
proceso de hacer justo eso de manera muy desaliñada, con el cabello
sucio y con rabietas. Es tan interesante ver cuánta gente se relaciona
con la ira de Jane. Cómo casi todos nos enojamos con cosas tan
intrascendentes y estúpidas. Y cuando llegas a los cuarenta medios,
supongo, empiezas realmente a darte cuenta de que ésta es tu vida. No es
un ensayo y quizá no va a cambiar en gran medida. Posiblemente ya tienes
a tu esposo o esposa, a tus hijos y tu carrera. Es la sensación de “esto
es todo”, lo cual puede ser al mismo tiempo emocionante y deprimente.
P: Christine y David son un equipo de guionistas, pero desde el
principio parecen tener problemas de comunicación. Parece que
representan el declive extremo de tratar de trabajar y vivir con la
misma persona, y los vemos pasar por problemas domésticos literales y
figurativos conforme su matrimonio se va destruyendo, mientras se agrega
a su hogar una segunda historia. ¿Qué fue lo que encontraste interesante
sobre su matrimonio en el contexto de la película?
Nicole Holofcener: ya no queda nada entre ellos. Los encontramos cuando
su relación está bastante deteriorada. Tratan de hacerle extensiones a
su casa, porque no saben qué otra cosa hacer. Si contruyen una sala
familiar mejor que la que tienen, quizá tendrán una mejor familia. Por
dentro están diciendo: “debemos tener una vista mejor, hagamos que
nuestras habitaciones sean más bonitas y quizá así el mundo nos parezca
un lugar más feliz”. Me imagino que el diseño de la expansión de la casa
los une un poco, como que fue su últimjo bebé, lo último que
compartieron. Tal vez disfrutaron escribir juntos en algún momento,
cuando tenían más paciencia y se respetaban uno al otro. Pero cuando
esas cosas se han esfumado, todo se acaba: el amor, el trabajo, todo.
P: en contraste, Frannie y Matt, la pareja interpretada por Joan Cusack
y Greg German, parecen tener un matrimonio vibrante y en buen
funcionamiento, y son quizá los más acomodados económicamente de todos
los personajes. Siempre usan evasivas sobre cómo educar a sus hijos,
pero la mayor parte del tiempo parecen tener mucho menos en juego que
los demás personajes de la película. ¿Qué papel tienen ellos?
Nicole Holofcener: siento como si Frannie y Matt fueran la pareja de
fantasía de la cinta; son felices, no tienen preocupaciones reales,
tienen muy buen sexo, mucho dinero y sus hijos son maravillosos. Quería
que eso se viera bien. Cuando la gente lo tiene todo, siempre les
buscamos algún defecto, como que esperamos que tengan mal sexo o que en
realidad nunca se hablen como pareja. Decidí que Frannie y Matt no
debían tener ningún defecto. Son justo lo que parecen, felices y ricos.
¿Son felices porque son ricos? Lo dudo, pero la gente seguro se lo
pregunta.
P: Jane es quien señala que de las cuatro amigas, es Olivia (Jennifer
Aniston) la que se ha quedado más atrás, por decirlo así: “no se ha
casado y trabaja de sirvienta”, y no parece tener intenciones de
cambiar. Aunque Olivia es un poco menor que las demás mujeres, sirve de
punto de interés focal para sus amigas y para el público. ¿De qué manera
se convierte en el centro de la película y cómo su auto percibida
“inmadurez” fuerza a las otras a abordar sus propios problemas?
Nicole Holofcener: ver cómo lucha Olivia las hace sentirse más
complacidas consigo mismas. Les permite pensar: “gracias a Dios que
estoy casada; gracias a Dios que tengo una carrera”, aunque en verdad
nadie está libre de penas o cambios. Creo que todos nos comparamos
siempre con alguien y que todas rebotan en Olivia para compararse y
medirse. Olivia es una de esas personas que no tiene muchas ambiciones y
que ni siquiera sabe para qué es buena. En lo personal, siempre me he
sentido afortunada por saber lo que quiero hacer. Incluso si estaba
destinada al fracaso, iba a ser algo que sabía que quería ser. Olivia no
conoce su valor, cuando menos no en términos de la sociedad y sus
expectativas. Y su baja auto estima la lleva a caer en esas relaciones
horribles y humillantes. Comparada con sus exitosas amigas, se ve a sí
misma como una perdedora (como la ven ellas), cuando de hecho es sólo
una mujer que trata de averiguar todo a su propio ritmo. No tiene que
ser doctora o abogada. No tiene que estar casada. Y quizá, si estuviera
en un grupo diferente, podría sentirse mejor consigo misma, quién sabe.
El hecho de que es un poco más joven que las demás le ayuda a parecer
menos patética, supongo. Nos sentimos con esperanzas respecto a ella,
porque tiene un poco más de tiempo para darse cuenta de las cosas.
P: y sus posibilidades románticas para el final de la película
ciertamente se ven optimistas, aunque el objeto de su atención es de
algún modo sorprendente.
Nicole Holofcener : me parece que Olivia se da cuenta de que necesita
poner más atención en la gente para descubrir lo que podría haber debajo
de la superficie. Y que una vez que tocas fondo, ya no tienes nada más
que perder.
P: ésta es tu tercera película y verdaderamente tienes un reparto
impresionante en los papeles protagonistas. ¿Cómo fue trabajar con
cuatro actrices tan ovacionadas en lo que es esencialmente un ensamble
para cine?
Nicole Holofcener: ansioso. MUY ansioso. La primera vez que nos sentamos
a la mesa juntas para leer el guión, sentí realmente presión, como si
todas estuvieran pensando nerviosamente: “Por Dios, miren quién está del
otro lado de la mesa”. Me sentí como si fuera la anfitriona de la fiesta
(y lo era) y que necesitaba hacer algo maravilloso, demostrar a todos
que habían tomado la decisión correcta cuando dijeron “sí” a la
película.
También me sentí muy nerviosa la primera vez que les di instrucciones a
todos, pero fueron tan perceptivos y abiertos, que después de esa vez ya
no me volví a sentir nerviosa.
Los actores captaron la idea de sus personajes de inmediato. Agregaron
mucho valor, mientras que permanecieron fieles a lo que yo había
escrito. Y podían asumir el personaje incluso en las circunstancias más
difíciles. Tuvimos que filmar una escena con Jennifer y Fran en el
Farmer’s Market en Santa Mónica y estuvo a la altura del interés de los
medios de comunicación en la vida personal de Jen. Estuvimos
absolutamente rodeados de paparazzis y me impresionó lo bien que ambas,
Jen y Fran, manejaron la situación y dieron una magnífica actuación. No
podíamos creer lo que estaba sucediendo fuera de cuadro, particularmente
dada la intimidad casual entre las dos amigas.
P: Catherine Keener ha estado en tus tres películas, por lo que
obviamente tienes una buena relación de trabajo con ella. ¿Cómo ha
evolucionado con los años?
Nicole Holofcener: la verdad, yo fui la que estuvo nerviosa la primera
vez que trabajé con ella hace diez años. En ese entonces, realmente
intentaba que todo lo que dijera me hiciera parecer inteligente, como
para recordarle que había hecho bien mi tarea. Llegaba con historias
elaboradas, motivaciones emocionales y todo eso. Ahora, si quiero que
haga algo, sólo se lo pido… como caminar hacia la puerta con cara de
tristeza. Nos tenemos respeto y confianza mutuos lo cual hace todo
seguro y divertido.
P: aunque las cuatro mujeres son el meollo de la película, los varones
que aparecen en ella son una presencia muy significativa y única. ¿Qué
buscabas en los actores para los papeles masculinos?
Nicole Holofcener: Aaron fue el más difícil de elegir, porque no quería
a un hombre normal que actuara como gay, no quería a un gay que actuara
como gay, entonces era un equilibrio muy difícil. Cuando conocí a Simon,
supe que era Aaron. Tiene una cierta cualidad femenina que no es de gay,
sino etérea, y funcionó de maravilla.
P: la película se desarrolla en Los Ángeles y cuando menos Christine y
Jane están involucradas en la escena de “Hollywood” por medio de su
trabajo, pero no es una película que radica específicamente en el estilo
de vida de “California”.
Nicole Holofcener: sí…se lleva a cabo en Los Ángeles, pero creo que
podría ser en cualquier parte del planeta… los conflictos y problemas
que tienen los personajes se pueden tener en cualquier parte. La auto
repugnancia, el narcisismo y el dolor no están limitados a Los Ángeles.
P: ¿Qué hay de tus influencias como cineasta? ¿Cuándo decidiste que te
interesaban personajes tan realistas y complejos?
Nicole Holofcener: De niña me conmovieron ciertas películas como Conrack,
Walkabout, Popi. Me rompieron el corazón y me enseñaron lo fuerte que me
podía afectar una película.
De adulta me influenciaron mucho Woody Allen y Fellini; sus películas
eran sobre personas locas que siempre reconocía. La locura realista con
calidez y buen humor. Me obsesioné con “The Heartbreak Kid”, dirigida
por Elaine May. Otras influencias: Albert Brooks, Jane Campion, Martin
Scorsese, Jim Jarmush, Steven Soderbergh. Cuando vi “Stranger Than
Paradise” y luego “Sexo, mentiras y video”, supe casi con certeza lo que
quería hacer.
En verdad aprecio una película que puede honestamente crear personajes y
ser tan entretenida como aquellas que son demasiado fabulosas para la
vida real. Me molesta mucho ver películas sobre mujeres que son tan
artificiales. “Perdedoras” que son en realidad unas bellezas. Pobres
mujeres que usan ropa costosa.
Pero siempre hay excepciones. Me encantó “Sexo en la ciudad”, a pesar de
la ropa y de todo lo fabuloso, porque en el meollo, era verdad todo lo
que experimentan esas mujeres. Finalmente trascendió su propio
resplandor.
Recuerdo que de niña leí los libros de Judy Blume y pensaba: ‘si no
puedo dejar de leer este libro y se trata únicamente de gente real que
tiene problemas de la vida real, entonces quizá lo que yo vivo y pienso
podría ser tan entretenido como lo de ella’.
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