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El género cinematográfico más popular en China (hasta la aparición del
maoísmo), Hong Kong y Taiwán fue
siempre el de Chuan Fa, también conocido como Gung Fu y en occidente
popularizado directamente con la denominación Kung Fu movies.
Los filmes Kung Fu comenzaron (como lo hizo el género Western
en occidente) en la etapa muda. La idea era la misma: la lucha entre el
bien y el mal, los personajes buenos contra los malos, solamente que en
lugar de utilizar Colt 45 utilizaban sus habilidades en artes marciales y
algunas rústicas armas antiguas.
Con el correr del tiempo el género kung fu se unió al melodrama y
viceversa. En los sesenta era común que un conflicto melodramático se
dirimiera en un espectacular duelo marcial. Al ser películas realizadas al por
mayor muchas veces
la calidad era nula, los argumentos se improvisaban
junto con la filmación, pero el público de oriente era poco exigente. A
comienzos de los sesenta una película titulada "Mano de hierro", de Hong Kong
rompió records de taquilla. A este éxito le siguió la fascinante "Come,
drink with me" (1966 dirigida por King Hu, Hong Kong)
En los primeros setenta el fenómeno Bruce Lee
fue mundial. "Big Boss" y "Fist of fury", ambas dirigidas por Lo Wei y
producidas por el magnate del cine de Hong Kong Raymond Chow lanzaron a
Bruce Lee a un status de estrella que ningún actor “amarillo” había
conseguido.
LA EXPANSION DEL NEGOCIO
El negocio se extendió a otros países, los filipinos, los indonesios y
finalmente Estados Unidos lanzaron sus propios héroes marciales.
El éxito de Bruce Lee se debió a que, a diferencia de otros filmes, éstos
tenían un sólido argumento y un real artista marcial y no un actor que
había aprendido unos cuantos movimientos (como era el caso de la actriz
Cheng Pei-Pei
en "Come, drink with me").
Tras la muerte de Lee, imitadores de Taiwán, Corea, etc., inundaron las
pantallas mundiales, el director italiano Umberto Lenzi dirigió "Bruce
Lee lucha desde su tumba", obviamente sin Lee, pero además sin presupuesto
y sin argumento.
Con el correr del tiempo las Kung Fu movies se unieron a las comedias con
las estrellas de Hong Kong Jackie Chan y Samo Hung; ambos excelentes
comediantes y artistas marciales. El género no solamente se enriqueció con
el melodrama y la comedia sino que también gracias al director/produtor Tsui Hark
lo hizo con el cine fantástico y el terror.
INTROVERTIDOS VERSUS EXTROVERTIDOS
Siguiendo una línea con el pensamiento de Jung, existe un tipo “more
introvertido” y otro “more extrovertido”, el filósofo Fernando Savater
toma los tipos psicológicos de Jung y los utiliza para hablar de novelas
de interés introvertido y otras de interés extrovertido. Utilizando el
razonamiento de Savater, podemos aplicar el concepto a las películas.
Existen filmes de interés introvertido que se centran más en los móviles y
frenos de la acción que en la acción misma: prefiere el “por qué” al
“qué”; lo que perturba la conciencia a lo que edifica la pirámide o
construye el barco. Los de interés extrovertido se centran en la acción
misma , da prioridad al qué y más al cómo que al porqué, gusta de colores
vivos y experiencias fuertes, ritmo ágil y prefiere la exhibición
muscular al análisis emotivo. Ejemplos de cine introvertido puede ser el de
André Techiné, Michelangelo Antonioni, Ingmar Bergman entre muchos otros.
Del extrovertido cineastas como Clint Eastwood, Sergio Leone, Mario
Bava, etc. Citando a Savater cuando critica a ciertos lectores, se puede
afirmar que el cinéfilo verdadero, “salvo hemiplejias producidas por la
pedantería o la rusticidad, el lector (leáse el espectador) vocacional
puede y debe disfrutar buenos productos de ambos géneros”.
Las Kung Fu
movies son 100 % cine del tipo extrovertido.
EL TIGRE Y EL DRAGON
Ang Lee, quien había dirigido obras tan esquemáticas como "Comer, beber,
amar" o "Sensatez y sentimiento", retoma sus raíces taiwanesas adaptando
la novela de Wang Du Lu, "Crouching Tiger, Hidden Dragon" (Tigre
agazapado, Dragón escondido). Esta última es una cita de un proverbio
chino que caracteriza situaciones y regiones en los que se pueden
descubrir lugares y leyendas escondidas, un lugar en donde nada es lo que
parece. El guión fue escrito por James Schamus, Wang Hui Ling y Tsai Kuo
Jung. En "El Tigre y el Dragón" la utilización de ciertos tópicos del cine
kung fu son constantes:
los personajes femeninos peleando a la par que los
masculinos (el feminismo nunca reconoció que las primeras imágenes de una
mujer destrozando a un hombre a patadas aparecieron en estas películas), la
lucha por la posesión de una espada, bandidos del desierto, peleas etéreas
en el aire, violencia y un aire entre mítico y romántico constante.
El tema de la posesión de una espada (que aparece en la novela) ya había
sido tratado en muchos filmes, los más destacados son "The Sword" (Hong
Kong de 1979) de Tan Jiaming con Adam Cheung, Tsui Siu Keung y, ya fuera
de oriente "El desafío" de John Frankenheimer con Scott Glenn y Toshiro
Mifune. Otro, llamado "The Sword" pertenece a 1971 y fue dirigido por
Wang Yu, pero no pasa de ser una kung fu movie más.
Las peleas aéreas
alcanzaron su punto mas estilizado en la saga de Tsui Hark "Swordsman" y su punto mas ridículo en las producciones italianas sobre
Ninjas con Richard Harrison (quien participara en nuestro país, Argentina,
de la cinta "Un viaje de locos" de Rafael Cohen junto a Carlos Perciavale,
Antonio Gasalla, Donald, y Marcelo Marcote).
A esta altura uno podría preguntarse: si todo lo que se ve ya estaba tan
utilizado ¿qué es lo interesante de "El Tigre y el Dragón"?. Ang Lee tuvo una
mano maestra para combinar el cine extrovertido con el introvertido,
siguiendo parámetros orientales el “ying y el yang”. La combinación entre
la aventura y los conflictos de los personajes llegan a la perfección y se
trasladan a la estética de todo el metraje.
Como nada es lo que parece, en el interior de un imbatible guerrero se
esconde un hombre que no puede declarar su amor, detrás de una muchacha
que va a casarse existe una persona conflictuada entre el bien y el mal, en
el interior de una guerrera completamente calmada se mueve una persona
indecisa en sus deseos, la villana es meramente una mujer marginada por el
resto (interpretada por la protagonista de "Come, drink with me"
Cheng Pei-Pei).
Muchos han dicho sobre esta película que es un “melodrama de artes
marciales”, como si la mixtura fuera nueva, lo que sí es nuevo es que los
ingredientes se encuentran manejados por una mano maestra, como la que
maneja la espada que es parte del conflicto.
Los objetos también definen a
los personajes, no solamente una espada sino también un peine. Una espada
puede ser un vínculo con el pasado para algunos, mientras que para otros
es la entrada en el presente y la puerta hacia el futuro. Un peine puede
ser un vínculo con el pasado, con un pasado mejor o más seguro y
confortable.
Las peleas que se ven en "El tigre y el dragón" fueron coreografiadas por
Yuen Wo Ping, un señor que se encargó de espectaculares enfrentamientos en
muchos filmes con Jet Li como por ej. "The Black Mask", " The Fist of
Legend" (FOTO) , etc. También coreografió otros no directamente kung fu. En
occidente se hizo conocido con las peleas de "The Matrix". No está de mas
aclarar que quienes se maravillaron con las peleas de esa película fue
porque nunca habían visto una cinta de Hong Kong (o kung fu movies de Taiwán). A quienes no están acostumbrados a cierta estética visual, las
peleas pueden parecerle hasta ridículas, a ellos se les
puede decir que simplemente no hay que tener hemiplejia cerebral.
La música adquiere tintes épicos y trágicos gracias a los solos de
violoncello de Yo Yo Ma.
Los actores cumplen un excelente labor:
Chow Yun Fat
como el maestro
(FOTO-IZQ),
Michelle Yeoh (ex Khan en otros filmes de Hong Kong) (FOTO-DER) es la guerrera y la
actriz Shu Lien conforman el trío protagónico, Pei Pei interpreta a "Zorra
de Jade" la villana, tanto victimaria como víctima, todos ellos trágicos y prisioneros de
sí mismos.
En suma, a pesar de todas las nominaciones que recibió por parte de la
industria de Archie y Torombolo, "El Tigre y el Dragón" es una obra que
merece verse más de una vez.
Fabián Sancho. |
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