"CLICK:

PERDIENDO EL CONTROL"

de Frank Coraci

 


En la comedia que altera la vida de Columbia Pictures y Revolution Studios, Click: perdiendo el control, Michael Newman (Adam Sandler), un activo arquitecto que está tratando de salir adelante, compra un control remoto que parece permitirle no sólo controlar su televisor y su estéreo, sino virtualmente toda su vida.

Suena demasiado bueno para ser verdad y así es, porque pronto el sofisticado dispositivo de la tecnología está controlando todo de manera que Michael nunca imaginó posible.

SINOPSIS

Michael Newman (Adam Sandler) está casado con la hermosa Donna (Kate Beckinsale) y tienen dos hijos maravillosos, Ben (Joseph Castanon) y Samantha (Tatum McCann). Pero no tiene oportunidad de verlos mucho porque dedica largas horas a la compañía de arquitectura donde trabaja con la esperanza de que su ingrato jefe (David Hasselhoff) reconozca algún día su invaluable contribución y lo haga su socio.

Una vez que logre su objetivo, podrá dedicar toda la atención a su esposa e hijos. Cuando menos, eso es lo que se dice a sí mismo.

Después de pasar toda la noche trabajando, el cansado Michael se siente frustrado porque no sabe siquiera cual de todos los controles remotos usar para encender el televisor. Michael se propone encontrar el dispositivo perfecto para operar todo su equipo electrónico y se mete a la sala de saldos de la tienda Bed, Bath & Beyond (Cama, baño y más allá), donde un excéntrico empleado, Morty (Christopher Walken) le da un artefacto experimental exclusivo que le garantiza le cambiará la vida.



Morty no estaba bromeando. Michael pronto tiene todo en su dominio, operando cualquier aparato con sólo dar clic en un botón.
 


Pero el dispositivo tiene otras funciones más sorprendentes. De algún modo puede disminuir el volumen de los ladridos de Sundance, el perro de la familia, y todavía más asombroso, adelantar rápidamente y terminar una molesta pelea con su esposa.

Michael está fascinado con este nuevo juguete, aunque también un poco asustado. Decide visitar de nuevo a Morty, el hombre que le vendió el misterioso dispositivo. Morty dice a Michael que le dio exactamente lo que él estaba buscando: un control remoto universal que le permite controlar su universo. Justo frente a los ojos del asombrado Michael, Morty demuestra las avanzadas características que dominan la mente, incluyendo una función que permite a Michael viajar de un lado a otro de su vida a diferentes velocidades.

Michael se vuelve adicto rápidamente a su nuevo poder, el cual le permite literalmente hacer todo lo que se le antoje.

Pero sucede que sin darse cuenta, el control remoto lo está programando a él, en vez de que fuera al contrario. Cuando se percata de lo que está sucediendo, Michael no puede impedir que el dispositivo decida cuáles sucesos experimentará en su vida y cuáles se perderá. Sólo entonces es que comienza a apreciar y disfrutar verdaderamente su vida: lo bueno, lo malo y lo feo.

Columbia Pictures y Revolution Studios Presentan una producción de Happy Madison/Original Film, Click: perdiendo el control protagonizada por Adam Sandler, Kate Beckinsale, Christopher Walken, Henry Winkler, David Hasselhoff, Julie Kavner y Sean Astin. La cinta está dirigida por Frank Coraci y escrita por Steve Koren y Mark O'Keefe. Adam Sandler, Jack Giarraputo, Neal H. Moritz, Steve Koren y Mark O'Keefe son los productores. Barry Bernardi y Tim Herlihy son los productores ejecutivos. El director de fotografía es Dean Semler, ACS/ASC. El diseñador de producción es Perry Andelin Blake. El editor es Jeff Gourson. La coproductora es Tania Landau. La diseñadora de vestuario es Ellen Lutter. Los efectos especiales de maquillaje son de Rick Baker. La música es de Rupert Gregson-Williams. Los supervisores musicales son Michael Dilbeck y Brooks Arthur.



SOBRE LA PRODUCCIÓN

El guionista y productor Steve Koren recuerda cómo él y su socio Mark O’Keefe llegaron a la idea de CLICK: PERDIENDO EL CONTROL. “Mi novia y yo teníamos una broma”, recuerda Koren. “Estábamos en una larga discusión, entonces yo tome el control remoto, lo dirigí hacia ella y oprimí el botón de ‘silenciamiento’. A ella no le pareció muy divertido, pero pensé que era algo que podría relacionar con mucha gente”.

Comenzaron con una idea sencilla: “¿Qué tal si pudieras realmente controlar tu vida con un control remoto?, ¿que pudiera subir o bajar el volumen del mundo?” A partir de ahí surgió la historia. ¿Qué tal si pudieras retroceder en tu vida y observar tu pasado en retrospectiva? ¿Qué tal si, en vez de preocuparte por el futuro, pudieras adelantarte y mirarlo? “Había muchas áreas que podría explorar el personaje y era muy divertido hacerlo brincar por todos lados tratando de mantener estabilidad emocional consistente”, continúa Koren. “Además de explorar el pasado y el futuro para buscar lo que desea, en el intento se entera de otras cosas de su vida. Al final, es una película sobre vivir en el presente”.

La parte fácil, dice Koren, fue sentarse con su socio en la escritura del guión, O’Keefe y pensar en todas las bromas posibles que pudieran surgir por el uso de un control remoto. “La parte difícil”, asegura, “fue la jornada emocional. No es como la mayoría de las películas donde empiezas un día y terminas una semana más tarde. Aquí estás saltando constantemente. La película empieza en el presente, luego va a al pasado, luego brinca 30 años adelante en el futuro y de nuevo vuelve al pasado cuando el personaje es niño. La escritura fue muy difícil de construir”.

Aumentando el grado de dificultad estuvo el hecho de que, al principio, muchos de los saltos que hace Michael son intencionales. “En el trabajo, quiere esta promoción sin tener que sentarse y experimentar día a día la angustia de cómo llegar ahí”, dice Koren entre risas. “Con sólo oprimir el botón, de repente ya es socio. ¿Quién no estaría tentado a apretar ese botón?”

Sin embargo, empiezan a surgir problemas cuando el control remoto anticipa sus intenciones y toma decisiones por sí mismo. Por ejemplo, cada vez que comienza a discutir con su esposa, el control remoto empieza a saltar hasta que termina la pelea. “La película presenta una combinación de esas elecciones. Al principio, Michael sabe a dónde se dirige, pero pronto no tiene idea de lo que va a suceder después. Continúa despertando cada mañana para darse cuenta que de repente ya pasaron 30 años y está en la cama con alguien que no conoce”, dice Koren. “El aspecto de piloto automático de la historia viene a subrayar los temas más serios de la cinta. Puedes estar en cierto suceso, pero en realidad no están presentes. Estás o pensando en algo que te sucedió en el pasado o preocupado por llegar a otro lado más tarde. Decidimos ponerle un nombre: estás en piloto automático, hablando con personas que en realidad no están ahí”.

El segmento favorito de Koren en Click: perdiendo el control es cuando Michael toma por primera vez el control remoto y oprime el botón del menú de su vida. “Me encanta la fantasía de eso que te está sucediendo. Alguien te da un disco de video y te dice: ‘aquí tienes tu vida’, lo metes en el reproductor y escuchas un comentario de cómo fuiste hecho. Fue verdaderamente divertido e incluso todavía más simpático para Frank dirigir y para Adam actuar ese momento. Es como un costal de bromas, en serio es una tras otra y tras otra”.

La relación de Koren con Sandler data desde “Saturday Night Live” donde trabajaron juntos en muchos fragmentos. “Los cómicos como Adam tienen una gran agilidad mental, entonces siempre están pensando en bromas nuevas”, explica Koren. “Adam y Frank han colaborado en muchos grandes éxitos. Les encanta escuchar ideas y por lo general las adoptan e inventan algo aún mejor. Es muy divertido lanzarles cosas y ver cómo todo lo convierten en una toma diferente”.

LA FAMILIA DE CLICK: PERDIENDO EL CONTROL

El director Frank Coraci dice que lo que le atrajo de Click: perdiendo el control, fue la oportunidad de trabajar con sus compañeros en un proyecto tan emocionante. “Sabía que estaría ansioso por toda la diversión que íbamos a tener en el trabajo todos los días”, dice. “Cuando me senté ahí a leer el guión seguía soñando en esas asombrosas transiciones en el tiempo. Ir de un lugar a otro o adelantar una situación”.

Como él la concibió, la premisa de Click: perdiendo el control le permitiría ser más aventurado visualmente de lo que por lo general sucede con las comedias. “Para un director, te permite soñar en estos grandes momentos, visualizarlos y luego llegar al set cada día a ponerlos en acción”, comenta. “Es una jornada maravillosa”.

Coraci y la estrella y productor de la película, Adam Sandler, han sido amigos desde la adolescencia. Fueron juntos a la universidad (el productor de Click: perdiendo el control, Jack Giarraputo fue compañero de cuarto de Coraci) y siempre han tenido la habilidad de hacerse reír entre sí. “Otra razón por la que Click: perdiendo el control es tan divertida es que está llena del tipo de cosas que nos hacen reír tanto a Adam y a mí; cosas sobre la vida que aprendimos cuando estábamos creciendo. Conforme nos hacemos más viejos, estamos empezando a hacer películas sobre cosas que hemos experimentado en la vida”.

La camaradería en el set y la relación de confianza que formaron en sus días de universitarios han dado frutos también en el ámbito creativo. “Durante la producción, al final de cada día nos sentíamos como llenos de adrenalina, nos reuníamos y decíamos: ‘Oye, este guión está muy divertido, pero las cosas que dijimos en el set hoy fueron todavía más simpáticas’”, dice Coraci. “Fue genial, porque Adam es muy bueno en esto. Hace que todo parezca muy sencillo”.

Aunque el ganador del Oscar® Christopher Walken era nuevo en el grupo, inmediatamente se sintió como de la familia, de acuerdo con Coraci. “Cuando ves a Adam y a Christopher Walken juntos es algo maravilloso. Walken es un actor genial, pero al lado de Adam es todavía más asombroso. Es raro ver dos talentos tan grandes juntos haciendo algo tan divertido como esta película”.

Walken también aportó su entrenamiento como cantante y bailarín para su interpretación del papel de Morty, el enigmático empleado de la tienda que está en realidad detrás de todo. “Walken hace un poco de baile y algo de canto en la película”, dice Coraci. “Pero lo más impresionante es que puede escoger cualquier palabra de su diálogo del guión y hacerla simpática. Escuchas la manera en que dice la palabra ‘remoto’ y sencillamente te mueres de risa. No conozco a ningún actor que pueda decir una palabra como ésa y que sea tan divertida”.

Para la “esposa perfecta”, dice Coraci, encontraron a la actriz perfecta: Kate Beckinsale. “La clave en la película es que el personaje de Adam tiene dos hijos maravillosos y una esposa que lo apoya y además es preciosa. Es el tipo de mujer perfecta con la que todos quisieran estar casados, fuerte y bella, y con un buen corazón. Sé que en esta película todos van a enamorarse de ella”.

Para interpretar a los padres de Sandler, Ted y Trudy, los cineastas eligieron a dos actores cómicos veteranos, Henry Winkler y Julie Kavner. “Son los padres perfectos, dulces y adorables que te paran los pelos de punta porque aman demasiado. Henry y Julie lo hicieron muy bien. En cuanto los pusimos juntos, nos dimos cuenta de que habíamos logrado la mejor combinación. Ambos tienen todo lo necesario para hacer comedia. Henry, quien antes trabajó con nosotros en El aguador entendía completamente nuestra rutina. Y Julie, ¿qué les puedo decir? Se metió al ritmo muy rápido y cuando tienes a todo un grupo que se siente cómodo entre ellos, las cosas salen definitivamente bien y muy divertidas”.

David Hasselhoff representa al señor Ammer, el insensible jefe de Michael. Coraci lo describe como un actor “que tiene tanta energía que te hace pensar que son siete personas en vez de sólo uno. Además de ser un icono, el hombre es verdaderamente simpático. Cuando llegó sólo entró, puso toda su confianza en nosotros y nos divertimos mucho”.

La producción no tuvo menos suerte con los actores que representaron los papeles de los hijos de Sandler y Beckinsale. “Son increíbles”, dice Coraci. “Tatum McCann, (Samantha) es una dulzura, te encariñas con ella de inmediato. Joseph Castanon (Ben) es un chico realmente talentoso. Puede hacer cualquier cosa que le pidas. No le digan a nadie, pero a pesar de lo que dicen de trabajar con niños actores, fueron los más fáciles de dirigir. Aprendieron muy rápido e hicieron todo lo que les decía perfectamente bien”.

Además de su talento, McCann y Castanon se conectaron emocionalmente con Coraci también. “Son unos niños adorables. Al final del día se me acercaban y me decían: ‘Frank, te queremos mucho’ y me daban un gran abrazo. Esto fue ideal para la película porque creó una sensación verdadera de familia”.

DETRÁS DEL ESCENARIO: DE IDA Y VUELTA AL FUTURO

“Perry Andelin Blake, mi diseñador de producción, ha hecho todas mis películas, incluyendo La mejor de mis bodas, El aguador y La vuelta al mundo en 80 días”, dice Coraci. “Fue Uno de los que me dijo: ‘Frank, tienes que hacer esta película porque vamos a tener que crear estos mundos tan asombrosos. Podremos hacer la última parte de soltero en el futuro’”.

Click: perdiendo el control no sólo dio a Blake la oportunidad de viajar al futuro, sino también, por medio de recuerdos, al pasado. “Desde el principio, Frank y yo concebimos el diseño de la casa de Michael, que es muy importante porque gran parte de la película se lleva a cabo ahí, y Michael es arquitecto de profesión”, dice Blake. “Compró esta casa de la década de los 50 que estaba decorada al estilo de los 70 con planes de rehacerla y lograr esta casa magnífica, pero como Michael trabaja tanto, nunca está en casa. En realidad es su esposa quien la ordena y la rehace”.

Al crear donde vivirá Michael en el futuro, Blake concibió “este loco apartamento realmente frío; negro con grises y azules. Como Michael cambia conforme su vida va progresando, queríamos crear un contraste sólido entre éste y su vida anterior, una vida normal de familia en la cual todos los colores son cálidos y seductores; materiales tangibles como piedra y madera en tonos naturales. Entonces, ves el apartamento de Michael y es de apariencia vistosa, brillante y fría, muy poco natural, angular, con vértices muy pronunciados”.

La sección de ‘más allá’ de la tienda Bed, Bath & Beyond que visita Michael, la cual es donde reside Morty, fue diseñada para ser bastante “excéntrica”, dice Blake, “como el personaje del mismo Morty. Debía tener esta sensación extraña, como todo el mundo que se encuentra en esa sección específica es más bien extraño. Entonces mezclamos lo viejo con lo nuevo, objetos que se veían muy modernos junto a cosas muy, muy antiguas. En una tienda de Bed, Bath & Beyond uno está acostumbrado a ver cosas para el baño, para vestir las camas, sábanas y frazadas. Pero vemos esta puerta con el letrero que dice ‘Lo más allá’ brillando y ahí se hace la transición. Cuando abres esa puerta y entras definitivamente tienes la sensación de que estás en otro lugar. Tiene un pasillo súper largo desde el cual Michael ve a Morty puliendo la llave, aunque él no sabe qué es. Pero hay ciertos destellos y es muy misterioso. Cuando lo conoce, Morty está cantando una canción y lleva puestos unos anteojos muy raros que fueron diseñados para moverse hacia arriba de manera que puedas ver sus muy extraños ojos”.

Uno de los elementos vitales del diseño de Blake fue el control remoto universal que es el que desata la historia. “Pensamos que sería mejor hacerlo sencillo en vez de algo de alta tecnología”, dice, “porque básicamente es un control remoto para tontos, para la persona promedio. Cuando lo diseñé, quería que fuera cómodo sostenerlo, no como muchos controles. Tomé un poco de barro y empecé a moldearlo con los dedos, y haciendo una especie de agujeros donde debían estar los botones. Quería que fuera súper ergonómico, que se sintiera bien en la mano, con un buen peso y una sensación muy orgánica.

AUTOS FUTURISTAS

“Todos los autos que se usaron en Click: perdiendo el control son de General Motor”, de acuerdo con Blake. “Tenemos la minivan del futuro, que pertenece a Bill, el próximo esposo de Donna. Es más que sólo un auto en el que pueden entrar seis personas. Creamos la camioneta de manera que las puertas se abrieran hacia arriba, deslizándose hacia fuera. Es incluso más cómodo para sentarse que la sala de una casa debido a sus neumáticos extra grandes marca Tonka, como tipo autobús. Como lo percibimos, el futuro será más orgánico, más suave y más curveado como opuesto a lo rígido y lleno de vértices del presente”.

Blake trabajó muy de cerca con el supervisor de efectos especiales John Hartigan para decidir cómo hacer los cortes de los autos nuevos para que parecieran totalmente futuristas. “Tomamos una minivan completamente nueva y en 72 horas la hicimos parecer como buggy para las dunas”, explica Hartigan. “Arreglamos el auto con cortadores para plasma y sierras, y prácticamente lo despedazamos. Usamos la caja, los marcos y los motores para refabricarlo totalmente y convertirlo en un auto del futuro”.

Otro auto, una ambulancia, acabo pareciéndose a un pez, como un pez-gato. “Lo concebimos sin luces delanteras, con sólo una apertura en el frente que se ve como una boca con luces que salen de ahí para iluminar el camino”, dice Blake. “En vez de tener una barra de luces en la parte de arriba de la ambulancia, toda la parte trasera terminó con destellos de luz azul. Definitivamente tienes que verlo cuando está en movimiento”.

El auto de Michael en la película fue un Cadilac 2016 llamado Cadilac 12. El auto de 12 cilindros es un concepto real de auto (que GM dice que en realidad nunca se venderá), que puede correr en 12 cilindros o, cuando llegas a la vía rápida, baja hasta cuatro cilindros.

Los autos de periodo de 2016 en la película son angulares y van de acuerdo con los vértices angulares de la casa de Michael. Conforme la película progresa hacia el futuro, todo se vuelve más suave, explica Blake. La suavidad en el diseño del auto refleja las curvas en la oficina de Michael y el vestíbulo de su compañía de arquitectura. “Quería asegurarme de relacionar la vida de Michael durante toda la película y que aunque va al futuro y hay algunos elementos bastante locos en el set, siempre permaneció de algún modo con los pies sobre la tierra… en la realidad, entonces no se pierde el vínculo con Michael y su jornada emocional”.

EFECTOS VISUALES

La inspección de la tarea de supervisar los efectos visuales en Click: perdiendo el control estuvieron a cargo de los ganadores del Academy Award® Jim Rygiel y Pete Travers de Imageworks. “Lo que hicimos en esta película acarreó lo que llamamos efectos ocultos”, explica Rygiel. “Básicamente, lo que sucede es que hay un par de tomas en las que el personaje de Adam da marcha atrás a su vida de joven, entonces tenemos a un Michael más joven y a un Michael mayor al mismo tiempo, y tenía que pensar en cómo conseguir que los dos se miraran y tuvieran una reacción”.

La forma en que se logró la ilusión, continúa Rygiel, fue a través del uso de cámaras controladas por computadora “que repetían los mismos movimientos muchas veces. Grabábamos a Michael de más viejo y luego al Michael joven. Luego los combinábamos y los vemos reaccionando uno al otro”.

Rygiel trabajó muy de cerca con diferentes departamentos durante toda la película. Se coordinaba constantemente con entrenadores de animales y con el departamento de efectos especiales para lograr las tomas que perseguía Coraci. “Los efectos visuales tienen mucho que ver con cómo se verá la película y cómo van a aparecer los efectos visualmente en la pantalla, mientras que los efectos especiales son más prácticos, como cuando se necesita lluvia en un set. Efectos especiales cuelga gigantescos recipientes con agua y mangueras de lluvia. Hacen todas las explosiones, ya sea en vivo o vía la pantalla verde. Son cosas más tangibles y prácticas, mientras que los efectos visuales se logran mejor filmando pedazos por separado, recolectándolos y llevándolos a Sony Pictures Imageworks para unirlos y cotejarlos en un periodo de aproximadamente tres o cuatro meses en post producción. Cuando los editores tienen la lista de cortes, nos la dan y nosotros decidimos cómo se va a unir todo”.

La edición cinematográfica moderna es en gran medida tecnología antigua en el mundo de los efectos visuales de la actualidad, explica Rygiel. “Actualmente tenemos la nueva cámara digital Génesis. Con cosas que pueden volverse un enredo y muy poco manejables porque hay que escanear y dar los colores correctos. Con la nueva cámara Génesis, entra directo en el sistema. Antes, nos llevaba entre dos y tres días meter una parte de la película en el sistema. Ahora, literalmente puedo salir del set y tener todo en el sistema en menos de una hora. Ahorra mucho tiempo. La calidad es fantástica para las pantallas azules, ya no existe el grano abierto en las películas. Esa parte de la tecnología es verdaderamente emocionante”.

Para Rygiel y su equipo, crear una visión futurista fue un acto delicado de equilibrio, “porque constantemente teníamos que sopesar los pros y los contras de qué tan lejos podíamos llegar. Sólo porque algo es posible, no significa necesariamente que sea correcto o adecuado”. Rygiel trabajó también estrechamente con el departamento de arte sobre cuándo usar una TransLite (que son básicamente fotografías grandes iluminadas por detrás), ya que éstas pueden verse muy estáticas. Entonces, cuando usa una TransLite, Rygiel tiene mucho cuidado de agregarle elementos de vida, como podrían ser humo que sale de las chimeneas, aves volando, un avión que se ve a distancia, etc., claves visuales para distraer al público del hecho de que están viendo una imagen estática.

EFECTOS ESPECIALES

El supervisor de efectos especiales John Hartigan señala que aunque hay muchos retos para su departamento cuando trabaja en un proyecto de Happy Madison, es siempre muy divertido. En una escena, un helicóptero de juguete tiene que volar por encima de Sandler y golpearle la cabeza. Hartigan tuvo que idear la manera de hacer que esto sucediera. “Decidimos hacer el helicóptero de hule espuma suave, luego encontrar la manera de hacerlo volar encima de Adam y que le golpeara la cabeza. La mejor manera de hacerlo fue usar un cable con el que pudiéramos controlar el movimiento del helicóptero. Resultó ser algo bastante divertido y muy visual”.

El departamento de efectos especiales uso enormes grúas y barras de lluvia de treinta metros de largo para una toma afuera de un hospital que se encuentra en Thousand Oaks. Hartigan y su equipo trajeron un par de grúas de 300 toneladas con el fin de que lloviera en toda la locación. Otra escena muy retadora para Hartigan fue convertir una calle completa de la ciudad de Glendale en una maravillosa costa invernal del este. Trabajando toda la noche y parte de la mañana, Hartigan y su personal revistieron todos los árboles y cubrieron de nieve las calles y las azoteas, y pusieron una especie de cornisas. Se usaron aproximadamente 100 toneladas de hielo para convertirlo en nieve real. “Tenemos estos bloques de hielo de 150 kilos, contenedores de 12 metros con cinco toneladas de bloques de hielo y usamos ventiladores enormes para aventar la nieve a unos 12 ó 15 metros de distancia en el aire. Cuando caía al piso, la paleábamos haciéndola parecer el producto de una tormenta reciente”.

Para otra escena, Hartigan y su equipo de efectos especiales pusieron cables al personaje de Morty (Christopher Walken) en un “arnés”, lo cual sirvió para transportarlo mágicamente al más allá. “Usamos el arnés de nuevo cuando llegamos a la pantalla verde. Construimos un aparejo para recorrer el piso y subir y bajar con Christopher, y para las escenas que se ven en el fondo. Queríamos que tanto Morty como lo que lleva puesto pareciera como si estuviera flotando, entonces teníamos que filmarlo en la pantalla verde para que la ropa diera la impresión de estar flotando por la calle y persiguiendo a Michael (el personaje de Sandler)”.

El diseñador de efectos especiales de maquillaje, Rick Baker, estaba tomándose un periodo de descanso para estar con sus hijos cuando le llamó el productor ejecutivo Barry Bernardi (con quien había trabajado en La mansión embrujada), y le pidió que leyera el guión de Click: perdiendo el control. “El guión me emocionó mucho”, dice Baker. “Se trataba mucho de apreciar a la gente que está a tu alrededor mientras la tienes ahí”.

Aceptar estar en Click: perdiendo el control fue un verdadero desafío para Baker, porque “el tipo de maquillaje más difícil de hacer es lograr que alguien se vea más viejo. Prácticamente es lo que falla con más frecuencia. Es mucho más fácil hacer un extraterrestre o cualquier tipo de monstruo, porque no lo ves todos los días. Pero sí ves a gente mayor y la película cubre el curso completo de la vida de una persona”.

El personaje de Sandler debe moverse desde los 17 años de edad, y sus padres (Henry Winkler y Julie Kavner) también se ven desde jóvenes, en la edad madura y hasta personas de edad. “Esto lo hacemos con varios personajes que ves en diferentes momentos y diferentes edades. Afortunadamente tengo un gran grupo de personas verdaderamente talentosas con quienes trabajo, que tienen mucha experiencia haciendo este tipo de películas donde las personas tienen que envejecer”, dice Baker.

El primer paso en el proceso fue recolectar fotografías de todos los personajes en los que íbamos a trabajar. “Luego hicimos imágenes con una especie de esculturas de yeso. Los grabamos en video estando en movimiento y cómo gesticulan para ver los pliegues que se les hacen en la piel”, dice Baker. “Donde están los pliegues, tratamos de predecir que ahí van a tener arrugas cuando sean mayores. Después hicimos diseños en PhotoShop de cómo pensamos que deberían verse y mostramos a los actores varias opciones”.

“Con una gran belleza como Beckinsale”, continúa Baker, “incluso en el momento donde aparece mayor, es todavía hermosa. El cambio es sutil, pero definitivamente hay algo ahí y se ve bastante mayor”.

“Uno de los retos más grandes fueron Henry Winkler y Julie Kavner, quienes tenían que verse más viejos y más jóvenes en diferentes momentos”, comenta Baker. “Aparecen cuando nace el personaje de Adam y teníamos que hacerlos verse como jóvenes de nuevo. Entonces, tomamos dos moldes de yeso diferentes de ellos dos, uno normal y uno con estiramientos, para lo cual les restiramos la cara con cintas adhesivas, casi como un levantamiento quirúrgico. El proceso fue muy incómodo para los actores porque la piel les quedaba enredada alrededor del cuello y la cara”, continúa. “En realidad les pegamos la piel debajo de los ojos justo abajo de la línea de las pestañas. Luego, detenidamente tomamos los moldes y les pusimos pelucas, pestañas y cosas así. Me impresionó mucho lo que logramos. Definitivamente se veían bastante más jóvenes. Fue muy dramático. Es una lástima que las escenas de Herny de joven y de viejo no estén una tras otra, porque siento que logramos un cambio muy asombroso”.

“Definitivamente necesitas la cooperación del actor para hacer este tipo de cambios de maquillaje”, prosigue Baker. “Es muy difícil sentar a alguien en una silla durante tanto tiempo. Yo mismo he sido maquillado y sé que el tiempo es muy diferente cuando eres la persona en la silla y no quien está maquillando. Cuando hacemos una cabeza falsa con pintura y todo, nos tardamos una semana. Aquí, tienes una hora máximo en la silla para lograr lo que normalmente se logra en una semana de pintura. Además, pegar todas las piezas, especialmente el silicón, es muy difícil. Es muy maleable, como un pedazo de hígado, y si no tienes mucho cuidado al colocarlo puedes estirarlo y hacer que pierda su forma. También es muy difícil si deterioras las orillas porque básicamente tienes que empezar de nuevo todo el proceso”.

Baker se sentó con Sandler y le explicó cómo sería la progresión de su vida. Sandler confesó que se empieza a mover e inquietarse en una silla de maquillaje si está ahí por mucho tiempo, pero Baker le dijo que tendría que estar quieto. “Me dijo que le iba a ser muy difícil”, dice Baker riendo. “Pero le dije que sólo serían unos cuantos días, no como en El Grinch o El profesor chiflado, donde los actores estuvieron en maquillaje todos los días durante tres meses. Por fortuna tengo algunos artistas de maquillaje maravillosos. Bill Corso aplicó el maquillaje de Adam. La persona verdaderamente responsable de cómo se ve Click: perdiendo el control es alguien que trabaja para mí, a quien patrociné desde Japón, Kazuhiro (Kazu) Tsuji. Kazu es el futuro del maquillaje. Tiene la misma pasión que yo tengo por el maquillaje y creo que por eso nuestro trabajo es tan bueno. Para nosotros no es sólo un empleo, realmente nos encanta lo que hacemos, y Kazu tiene un talento impresionante. Estuvo muy involucrado en el diseño y la fabricación de las piezas, así como en la aplicación del maquillaje. Kazu aplicó también el maquillaje de Henry y de David Hasselhoff, y llevó a cabo todas las pruebas iniciales”, señala Baker.

El maquillaje de gordo para Sandler era una gran pieza de silicón sin costuras. Baker hizo el molde de yeso de la cabeza del actor y luego lo rompió en varias piezas como si fuera un rompecabezas. Se necesitaron seis semanas para hacer el yeso, un asombroso rompecabezas de la cara de Sandler que se hizo en un molde sin uniones para que pudiera aplicarse y pareciera completamente creíble. “En la película, el personaje de Adam despierta un día, se ve en el espejo y grita porque ahora pesa más de 140 kilos”, dice Baker. En los días que se filmaron estas escenas, se necesitaron aproximadamente cuatro o cinco horas para completar el proceso de aplicar las piezas de silicón a su cara, maquillarlo y peinarlo, y meterlo en su traje de gordo. Por último, el personaje de Adam se convierte en un hombre de 140 kilos con un traje para hacer ejercicio y con un trasero “extra jugoso”. No fue fácil para Adam estar ahí sentado durante el proceso, pero al final estuvo muy contento con el resultado. La recompensa fue fantástica”.
 

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